De tamaño pequeño los garbanzos pedrosillanos son conocidos por ser más sabrosos, más finos y de textura más “al dente” que el resto de garbanzos. Todas las legumbres se elaboran de modo muy artesanal y eso se nota: muy tiernas, no se nota la piel, el sabor es natural y claro a legumbre y solo a legumbre. Una vez pruebes estas legumbres no querrás otras.